miércoles, 29 de noviembre de 2006

Los candadistas no están de broma

Se ha criticado a Manuel Almeida de Mangas Verdes por haber traducido como cierta una noticia aparecida en un sitio estadounidense de noticias satíricas e irónicas.

Si bien el artículo exagera las cosas, resulta que no es tan falso como se le critica a Manuel. Veamos.

La MPAA anda presionando en el Congreso para que se redacte un proyecto de la ley que impediría ver material ilegal en los equipos domésticos. La asociación entiende que todos los teatros deben estar controlados, sean éstos comerciales o estén instalados en tu propia casa.

La MPAA presionó para intentar que se aprobara por ley la llamada Broadcast Flag. Es una señal que se pretendía incluir en las transmisiones de señal digital, que permitiría al emisor controlar si puedes grabar la señal o no, cuántas veces, o en qué condiciones se te permite reproducirla.

Ahora mismo esta propuesta fue rechazada, pero la RIAA anda pensando algo similar para la radio digital.

El líder de la MPAA Dan Glickman dice que la regulación tiene que llegar antes de que las cosas se les vayan de las manos: “No actuamos a tiempo con el intercambio en la Red de material sujeto a copyright. Esta vez no caeremos en el mismo error. Tenemos derecho a saber qué es lo que se está mostrando en cualquier teatro”. El proyecto de ley requeriría que cualquier equipo fabricado en el futuro contenga un dispositivo que informe a la MPAA de qué se está viendo en casa y los detalles específicos de audiencia. Los datos serían procesados por varios sensores de movimiento y una tecnología biométrica.

La plataforma Trusted Computing (computación confiable) hará que todos los PCs hayan de llevar unos chips que controlarán lo que puedes y lo que no puedes hacer en él. Trusted Computing provee entre otros "servicios" identificación remota (remote attestation), almacenamiento sellado (sealed storage) o E/S segura (secure I/O). Gracias a la identificación remota, un fichero de música que descargues tras su compra legal, sólo podrá ser reproducido en el reproductor que elija la compañía vendedora. Es más, gracias al almacenamiento sellado no podrás copiarlo a otro dispositivo ni utilizar otro reproductor. Gracias a la E/S segura, no se podrá ni siquiera hacer una copia de la señal mientras se esté reproduciendo.

Dado que un equipo con TC tiene un identificador único, será posible ligar todas las acciones de alguien en Internet a una persona concreta, y hacer un perfil con sus gustos y sus vicios, sus ideas y sus manías. Y todo ello en manos de unas entidades y autoridades cuyos fines no tienen por qué ser honestos. Nuevas formas de censura serán posibles, como dice Ross Anderson (criptógrafo de la Universidad de Cambridge): "Alguien que escriba un documento que pueda ser difamatorio puede ser obligado a autocensurarlo - y a la compañía de software que hizo el procesador de textos se le puede ordenar que lo borre remotamente si ese alguien no lo borra. Así que podemos esperar que TC sea utilizado para eliminar cualquier archivo, desde pornografía hasta escritos que critiquen a los líderes políticos".

La MPAA define un teatro casero como cualquier casa con una televisión de 29 pulgadas o más, con sonido estéreo y al menos dos sillas cómodas, canapés o futón [si es sólo una, ¿no?]. Cualquiera que quisiera instalar un ‘cine en casa’ tendría que pagar un precio de autorización de 50 dólares a la MPAA o enfrentarse a una multa de hasta 500.000 dólares por película visionada.

Aquí el artículo empieza con exageraciones, pero es muy fácil que TC + DRM permitan el cobro por visión. Y lo de la multa, no se anda muy lejos de la realidad. Todos conocemos las denuncias de la RIAA por compartir música, y la legislación prevé penas no ya monetarias, sino incluso de cárcel para ese tipo de delito.

El simple hecho de comprar un DVD no le da derecho a nadie a invitar a sus amigos a visionarlo. Esto es una violación de los derechos de autor y nos niega el rédito que sería generado por la venta del DVD a sus amigos”, sostiene Glickman. “Lo que queremos es que cada espectador tenga su propia copia del DVD, aunque entendemos que esto no sea siempre posible. El precio de autorización es justo”.
El proyecto de la ley también estipularía que cualquier usuario de teatro casero sea el responsable de informar directamenta a la MPAA y recibir la aprobación antes de cada inspección.

Afortunadamente todavía puedes invitar a tus amigos. Pero curiosamente el simple hecho de comprar un DVD no te da derecho a verlo en un iPod, comprimirlo en un servidor de video que tengas en casa para no andar manejando discos, etc.

Así que, sí, el artículo era de broma, pero una broma que no está muy lejos de ser la realidad que quieren los candadistas.


Más referencias:


Más noticias sobre copyfight, DRM y libertades actualizadas a diario
Imagen del iPod con aviso contra DRM de Defective by Design.

3 comentarios:

Morpheus dijo...

Por mucho que sea satírica, ya nos acabas de demostrar que no lo es tanto, aunque seguro que a más de uno y de dos no le ha hecho falta demostración ;)

María Luján dijo...

Hola, gracias por la información. Yo puse dos comentarios en el blog de Mangas Verdes, y sigo pensando que si hay beneficios económicos que se reducen, pues creo que habrá leyes para que dichos beneficios aumenten.
O soy muy ingenua, o muy mal pensada, pero creo que el poder y el dinero se llevan bien.
Saludos cordiales.

pululante dijo...

Efectivamente, poder y dinero se llevan bien. Y actúan en su propio beneficio, aunque tengan que pisotear el tuyo.